Proyecto Tauros: ¿cómo encontrar al nuevo uro?

El uro, Bos primigenius, fue el toro salvaje europeo. Un animal totémico, verdadera piedra fundacional de Europa en el mito griego, fue, además, el gran herbívoro pastador de nuestro continente, con el permiso del bisonte, bóvido al fin y al cabo.

Este magnífico animal fue poco a poco desapareciendo de nuestro continente debido a la pérdida de espacios naturales aptos para él, en la progresivamente más humanizada Europa. La caza y, sobre todo, la domesticación, hicieron el resto. El último uro salvaje murió en Jaktorów, Polonia, en 1627. Hoy, en ese lugar, un monolito recuerda a este extraordinario símbolo de Europa.

Dentro del movimiento Rewilding, era imperativo recuperar los grandes herbívoros que una vez pastaron por nuestras tierras. Los herbívoros silvestres son capaces de alimentarse preservando la biodiversidad botánica de los pastos, a diferencia de determinadas razas domésticas que han perdido esa capacidad y esquilman más bien el terreno. Por eso era esencial recuperar el uro. ¿Cómo hacerlo?

Un camino fue el seguido por los hermanos Heck en Alemania, en la década de 1920: mediante cruces de razas bovinas seleccionadas, trataron de “recrear” un bóvido lo más parecido posible al uro. Nació así el llamado “Neo-uro” o “bóvido de Heck”, que es indudablemente un imponente animal.

Otro camino es el seguido en el llamado “Programa Tauros”, organizado por la Fundación holandesa Stichting Taurus, en cooperación con Universidades y centros de investigación. El punto de partida del Programa Tauros no es reconstruir un hipotético uro, sino reconocer que la genética de este extraordinario animal se encuentra viva en sus descendientes: el ganado vacuno doméstico europeo. Después de un estudio, se llegó a la conclusión de que seleccionando a las razas más rústicas, duras y primitivas (por tanto, más cercanas genéticamente al uro), era posible estudiar los mejores cruces entre ellas para desarrollar un bóvido apto para vivir en régimen salvaje en tierras salvajes, preservando la forma salvaje de pastar. En otras palabras, no se trata de “revivir” el uro, sino de desarrollar un sustituto del mismo, a partir de sus descendientes.

El proyecto empieza su andadura en 2009 con manadas experimentales en diversos lugares de Holanda y en 2012 se firma un acuerdo con Rewilding Europe. Las razas seleccionadas para trabajar con ellas son, curiosamente, procedentes del Sur de Europa en su mayoría: de España las razas Sayaguesa, Pajuna, Tudanca y Limia, de Italia la Maremmana y Podolica y de Portugal la Maronesa. Completa el conjunto la Highland escocesa.

Las reservas naturales donde se pueden ver los ejemplares que participan en el proyecto son, en Holanda: Keent, Kempen-Broek, Herperduin-Maashorst, Kraaijsenbergse Plassen, De Maurik y Geuzenbos; en Portugal, Faia Brava y en España la reserva de Campanarios de Azaba, en Salamanca.

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