18 julio, 2016

PaleOratoria

La cultura oral

La capacidad de comunicación alcanzada con el lenguaje hablado por la especie humana fue probablemente más poderosa durante el Paleolítico que en la actualidad. Así opinaba el misionero inglés Thomas Bridge, tras vivir 20 años, de 1873 a 1893, con las últimas tribus de cazadores recolectores paleolíticas del Canal de Beagle, en la Patagonia argentina y chilena. Bridge realizó la proeza de confeccionar el dicionario de una de ellas, la lengua Yagán. Comprobó que aquellos 300 salvajes desnudos que cazaban con flechas, dominaban no menos de las 32.000 palabras que logró reunir en su diccionario, cuando una persona media europea no maneja más de 10.000. Lo achacó al modo de vida de los salvajes, que obtienen alimento con  menos dedicación de tiempo que el agricultor y el ganadero y tienen más horas para conversar.

(http://www.taringa.net/posts/apuntes-y-monografias/9230959/Aborigenes-en-Tierra-del-Fuego-Yamanas-o-Yaganes-.html

 

El arte de oratoria

Es dificil emitir un discurso que iguale o supere un texto escrito bien trabajado, pulido y corregido. Pero el que sea capaz de retener en su memoria los datos, encontrar siempre el término adecuado, manejar los sinónimos para no repetir palabras, controlar mentalmente el ritmo y las estructura de las historias, verá que el poder de su lenguaje hablado es muy superior al escrito. Fuel el caso de Félix Rodríguez de la Fuente, el comunicador español de mayor éxito de todos los tiempos, que practicó de forma consciente la cultura de la palabra hablada no escrita previamente. Escúchale pulsando este enlace a un fichero de audio:

Cita de audio de Félix R. de la Fuente en la que habla del relato oral.

La palabra hablada

El efecto de la oratoria, tanto en el que habla, como en el que oye, es más potente si se emite directamente de forma oral que si se escribe y luego se lee.

La escritura y la lectura es un proceso de codificación y descodificación, adicional al de hablar y escuchar, al que nos vemos obligados por no tener la capacidad de transmitir directamente, de forma telepática, el código binario de las neuronas cuando emiten y reciben información.

+ info: http://www.altotero.com/category/paleoratoria/

Pérdida de la cultura oral

Las primeras civilizaciones neolíticas de Persia y Egipto crearon la escritura para plasmar códigos, leyes o escrituras divinas. Durante milenios la escritura se circunscribió al ámbito cerrado de los sacerdotes, los monasterios y la casta dominante de la nobleza. Tan solo se popularizó a partir del siglo XX. Hasta ese siglo todo fue cultura oral.

Hace 10.000 años, al iniciarse el neolítico domesticador, los hombres libres se circunscribieron a la casta dominante, la nobleza aristocrática y sus allegados, así como sus sacerdotes escribanos de oficio. Pero el grueso de población, esclavizada, sometida como siervos, pasaba el grueso del día trabajando de sol a sol, aislada y en silencio, acompañados como mucho de una misma persona que tampoco había accedido al rico vocabulario que se aprendía en las muchas horas libres y en el acceso a numerosos nómadas que tuvieron durante 150.000 años los cazadores recolectores paleolíticos.

Lo mismo que se perdió el arte de pintar, y ya no hubo más Altamiras en pleno campo, se perdió la riqueza de la cultura oral y otras capacidades mentales que daba el saber leer rastros y las asociadas a los sentidos altamente desarrollados de un cazador de azagaya o arco.