06/04/2017

Capítulo 5: “Soledad del Páramo”

Sibila se queda sola. Aúlla bajo la luna en un otero sin que nadie responda.

Nadie responde a sus aullidos. Se acuerda del olor de su padre, del color plateado de sus hermanas cuando jugaban de noche vestidas con la luz de la luna. Tejones y erizos con los que se encuentra la rehúyen temerosos.

La loba busca a los suyos. Corre por los senderos con su ágil y resistente paso lobero. De pronto unas fauces de hierro atrapan su pata delantera derecha.

Cae en un cepo. Descascarilla sus dientes marfileños royendo el hierro. Hasta que roe su pata  y se libra cortándola a dentelladas. A partir de entonces la llamarán “La coja del Páramo”.