06/04/2017

Capítulo 13: “Muerte de esclavo”

Leal mata un carnero. Le cortan los dientes. Su carlanca pasa a otro mastín.

Lejos de la cueva del pacto el Neolítico sigue sus leyes. Leal se sentencia al matar una oveja. Es vieja pero al mastín que haga eso se le cortan los dientes con unas tenazas y le retiran la carlanca para dársela a otro perro.

Abandonado en el monte por su Dios y amo, sin colmillos ni carlanca, el mastín Leal se encuentra con El Cano…
Sumido en la miseria, el mastín deambulaba por el Paramo. De pronto entre la bruma aparece la silueta de El Cano. El perro se aterroriza, se desploma y ofrece inerme su cuello al lobo. Éste, en lugar de rematarlo, le ignora. Sibila y El Cano se van del Páramo ¿para siempre?

Tras tener en vilo al oyente durante 6 horas y media de relato, Félix Rodríguez de la Fuente sintetiza su mensaje con las rotundas palabras: “La estirpe de los libres”. La libertad de lo salvaje frente a la domesticación de los animales, de las plantas y del propio hombre llevada a cabo por la cultura pastoril neolítica.