¿TÚ TIENES LOBO? ¿POR QUÉ YO NO?

Lobos del Zoobotánico Jerez por Álvaro Pérez Gómez.

 La Sala Segunda del Tribunal de Justicia de la Unión Europea dictó el pasado mes de octubre una sentencia en la que se autoriza de nuevo a cazar al lobo que habita al sur del río Duero, de manera selectiva y controlada. Esto se debe a las diversas quejas por parte del sector ganadero, especialmente de Castilla y León.

El lobo ibérico no está declarado como especie protegida, sino como cinegética (es decir, que se puede cazar). Está permitida la regulación de las poblaciones que habiten al norte del Río Duero (Galicia, Cantabria, Asturias, etc.), mientras que hasta hace poco estaba declarada como especie “protegida” temporalmente al sur del mismo. Estos lugares son: Madrid, Castilla y León (donde mejor asentadas están las manadas), Castilla-La Mancha y, donde no hay lobos, en Andalucía y Extremadura.

Desde siempre el lobo ha sido muy criticado. Décadas atrás se les denominaban “alimañas”, pero gracias a la gran labor social y naturalística que realizó el Doctor Félix Rodríguez de la Fuente, se logró la salvación de los últimos ejemplares que habitaban por entonces en nuestra península.

Tras su muerte en 1980, este cánido ha ido creciendo sin que ninguna figura mediática los defendiese. A día de hoy con esta orden, podríamos decir que “al lobo lo han sentenciado a muerte”. La presión del sector ganadero (por la pérdida del ganado a manos del lobo) y de los cazadores, cuyos intereses chocan con que sea especie protegida, han conseguido que diversos partidos políticos se posicionen de un lado u otro pero sin contar con un estudio pormenorizado de la problemática llevado a cabo por expertos medioambientales.

El ganadero y el lobo siempre han convivido juntos, pero hay un factor que rompe esta relación, las pérdidas económicas que causa el lobo en la ganadería. Se debería realizar un reglamento en el que se pague justamente por cada res matada por un lobo. Para ello, se podría crear un comité u oficina únicamente especializada en verificar este tipo de accidentes biológicos. Lo que generaría la paz y empleo.

Existen grandes problemas medioambientales que el ser humano solo no puede solucionar. Hay una enorme sobrepoblación de grandes herbívoros en la península ibérica. La ausencia de depredadores ha generado el crecimiento masivo de especies que provocan la muerte de flora autóctona, desecación del terreno y la aparición de enfermedades perjudiciales también para las personas. Por mucho que el sector cinegético regule estas especies no solucionarán el problema, ya que, por ley, deben seguir una normativa de desarrollo sostenible. El lobo es el único que podría solucionar esta situación y aportar el equilibrio ecológico necesario junto con el humano.

Hay muchos expertos que han dedicado muchos años de esfuerzo, luchando por la supervivencia del lobo. Félix o José Antonio Valverde, fueron quienes empezaron este movimiento a través de hechos científicos. La divulgación y concienciación social son las bases fundamentales para conseguir el objetivo.

Si juntos reflexionamos, veremos que estamos dejando pasar el tiempo y no podemos desaprovecharlo más. Nosotros necesitamos al lobo y él nos necesita a nosotros.

Texto publicado por Jesús Gil Morión.

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