Permiso para pista restringida al Premio Nacional de Medio Ambiente

Me pone malo cuando voy andando por una pista de acceso restringido y pasa un vehículo de medio ambiente, el quad de un ganadero o el de una fundación ecologista. Se ha desvirtuado la idea original de la conservación de la naturaleza. Tanto esfuerzo para que al final a los conservacionistas se les haya limitado la capacidad de controlar el territorio y que un individuo, de interés por la naturaleza no siempre constatado, suba en coche oficial o subvencionado, al que le paga, además, la gasolina y su sueldo, el contribuyente (o sea: tú), por un camino público por el que circulan, cuando quieren, cazadores, competidores de carreras extremas o privilegiados de las fuerzas locales… todos menos aquellos que antaño controlaban los desmanes, los naturalistas conservacionistas.

Hay que controlar el acceso de vehículos en el campo, pero los últimos a los que se les debe impedir que lleguen a todas partes son aquellos que hayan denunciado a lo largo de su vida todo desmán y atentado ecológico, sin tener las cortapisas que a veces tienen algunos guardas de no querer quedar mal con un vecino o de algunas fundaciones, de no querer problemas con quien da permisos y subvenciones.

Hoy los destructores de la naturaleza vagan libremente por espacios naturales y, detrás de ellos, los guardas que deben controlarles. Si los conservacionistas vivieran en la naturaleza denunciando los desmanes –lo mismo que ahora un ganadero cuida su ganado– la guardería tendrá un aliado inestimable.

Mientras llega ese día, el Ministerio, que en su día dejó de otorgar el Premio Nacional de Medio Ambiente por recortes  presupuestarios, podría recuperar ese galardón que premiaba a personas de trayectoria conservacionista, sustituyendo el dinero por un permiso para circular por todas las pistas de acceso restringido de España.

De esta manera no habría porqué limitarse a un solo premiado por año, e igual que el prestigioso premio “Global 500” de Naciones Unidas –que solo es honorífico y el que lo recibe costea el ir a recibirlo– dárselo cada año a 17 conservacionistas de probada trayectoria, uno por CC.AA. ya que son ellas las que tienen que dar el permiso, tanto nacionales como extranjeros, y al que ya haya recibido el premio.

Puedes ayudar a promover que esto se haga realidad, firmando y reenviando a tus amistades este enlace de la campaña de recogida de firmas que hemos iniciado en Change:

https://www.change.org/p/recuperemos-el-premio-nacional-de-medio-ambiente-sin-necesidad-de-dotacion-economica

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